“El liderazgo auténtico y transformacional nace de la convicción interior: creer y confiar en las personas que lideras y en que cada una puede cambiar.”
Para mí, liderar es un acto de servicio: crear contextos de confianza donde las personas puedan crecer, equivocarse, aprender y aportar su mejor versión. En las empresas que acompaño, lo hago desde el coaching: preguntar antes que afirmar, escuchar antes que decidir, sostener conversaciones que abren posibilidades y no solo corrigen errores.
Así trabajo el liderazgo en los equipos que dirijo y mentorizo
- Escucha activa. Antes de cualquier plan, escucho para comprender: hechos, emociones y significado. Sin eso, no hay diagnóstico real..
- Coherencia personal. No puedo guiar si no me guío: lo que pienso, digo y hago debe ir en la misma dirección. La autoridad nace de la integridad.
- Autonomía responsable. Delego con claridad (objetivo, marco y criterios de éxito) y acompaño con feedback honesto y frecuente.
- Conversaciones poderosas. Más preguntas que sentencias: ¿Qué necesitas para lograrlo? ¿Qué te está frenando? ¿Cuál sería el primer paso posible hoy?
- Cultura de cuidado y excelencia. Cuidamos a las personas y cuidamos los resultados: celebramos avances, corregimos a tiempo y aprendemos rápido.
El liderazgo transformacional sucede cuando primero transformamos la mirada interior: del control a la confianza, del miedo al aprendizaje, de la imposición a la inspiración. Entonces los indicadores mejoran como consecuencia, no como obsesión.
Si este enfoque te resuena y quieres trabajarlo contigo o con tu equipo, escríbeme. Empezamos por dentro para impactar fuera.



